La entrevista fue con el CEO, quien también fue el encargado de contactarme. Repasamos mi experiencia y conocimiento del rubro. Al finalizar la conversación, me encargó un ejercicio no rentado, a pesar de que, para postularme, ya había presentado mi portfolio de trabajos.
El ejercicio constaba de varias consignas, tales como desarrollo de titulares, corrección de artículos, análisis y propuestas de mejora de líneas editoriales, etc. La evaluación me demandó algo más de un día entero de trabajo. La misma se analizaría y conversaría en una segunda entrevista con el CFO. Esa entrevista nunca llegó. Como nunca llegó algún mensaje comunicando el estado de la búsqueda, a pesar de mis reiteradas consultas, que el CEO omitió sistemáticamente. Jamás tuvo la cortesía siquiera de notificar la recepción del ejercicio, aun sabiendo que se trataba de un trabajo no remunerado. Flaca y mezquina imagen dejan de la empresa.