Fui entrevistado el 8 de octubre. Antes de eso, la reclutadora me contactó por WhatsApp para coordinar la primera sesión. Me llamó la atención que insistiera en agendar lo antes posible, incluso durante la hora de almuerzo, lo cual me pareció poco habitual. Finalmente, se adaptó a mi disponibilidad
El día de la entrevista, la conversación fue bastante lineal y con poco nivel de engagement. Sentí la energía baja y traté de generar una dinámica más fluida, pero no se dio. Aunque la reunión estaba programada para 30 minutos, terminó en unos 15. El cierre fue algo apresurado y sin mucha profundidad
Dos días después recibí un mensaje por GetOnBoard informándome que no continuaba en el proceso porque había otros candidatos que se ajustaban mejor al perfil. Entiendo que estas cosas pasan, pero tuve la impresión de que la entrevista fue más un trámite que una verdadera evaluación
En general, recomendaría que las entrevistas reflejen mayor interés y empatía por parte del equipo de reclutamiento. Incluso si el candidato no es seleccionado, una conversación con energía y conexión humana siempre deja una mejor impresión de la empresa en sí