Hablé con la recruiter y la conversación no terminó de alinearse con lo esperado. Algunos de los temas tratados no parecían especialmente relacionados ni con el puesto ni con mi experiencia previa, y tampoco se profundizó demasiado en las responsabilidades o el alcance de la posición.
Además, me sorprendió un poco el comentario sobre filtrar mejor las propuestas, ya que la llamada surgió a iniciativa de la propia recruiter. También percibí ciertas dudas al consultar aspectos bastante básicos del puesto, lo que me dejó una impresión algo confusa sobre la oportunidad.